Queja número 25/10678
La Defensoría de la Infancia y la Adolescencia de Andalucía, y Defensor del Pueblo Andaluz, tramita la presente queja relativa a los procesos de atención a la alumna con necesidades educativas y refuerzo de apoyo de profesionales para su atención y apoyo, en el centro educativo de referencia en Huelva.
En su día nos dirigimos ante la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional en Huelva trasladando dicha problemática y hemos recibido comunicación sobre el tema.
“PRIMERA.- La familia está recibiendo una adecuada atención por parte del centro CPR a través de reuniones presenciales y comunicaciones por PASEN, en las que, además de abordar el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje de M. se han tratado otros aspectos que pueden repercutir negativamente en su desarrollo como las faltas de asistencia de la menor y la no participación en las actividades complementarias y extraescolares diseñadas por el centro.
SEGUNDA.- El colegio ha establecido la debida organización para trabajar de forma idónea con la alumna a través de los recursos de tutoría, profesorado de apoyo ZTS en el aula, profesorado especialista en Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje para procurar la inclusión y el máximo desarrollo personal, intelectual, social y emocional de la alumna.
TERCERA.- El CPR está aplicando a la menor todas las medidas recogidas en su informe de evaluación psicopedagógica, tanto generales como específicas, además de realizar el seguimiento periódico de las mismas.
CUARTA.- Ante la aparición de nuevos indicios de necesidades educativas en la alumna, se ha iniciado -a petición del equipo docente- proceso de revisión de evaluación psicopedagógica de M. para establecer, en su caso, la necesidad de asistencia por parte de personal técnico de integración social en el uso del baño”.
Tras estudiar el informe enviado, hemos de comprobar la reacción adoptada por las autoridades educativas desde la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional en Huelva para abordar las necesidades del centro y de la familia de la alumna afectada.
También observamos que el informe recibido de la Delegación alude a la gestión de los servicios educativos en relación con la dotación de la figura de los profesionales de apoyo a través de la ordenación de este servicio con motivo de la evaluación de la alumna del centro. Efectivamente esta definición del servicio explica los detalles del proceso que se debe seguir para proceder a abordar estas intervenciones singulares.
Serán los equipos de Orientación los que definan conforme a sus disciplinas específicas la mejor respuesta que la alumna necesita en su centro contado con la actitud de seguimiento que los profesionales educativos vuelcan en la menor.
En el marco de esta metodología, confiamos que finalmente, una vez ejecutadas estas medidas y desde su fecha de implantación, los resultados puedan aportar una mejora de la situación.
Comprendiendo la preocupación generada en la familia por disponer de los recursos adecuados, valoramos que la situación se está abordando desde unas pautas razonables y, por ello, consideramos que el asunto parece encontrarse en vías de solución otorgando un plazo de tiempo oportuno para el resultado que se logre con la organización del servicio de apoyo en el centro. Esperamos que los trabajos de los equipos educativos del CPR ofrezcan los resultados y determinen las mejores y adecuadas medidas de respuesta educativa para la alumna, destacando en particular la conveniencia de trabajar conjuntamente entre la familia y los profesionales la mejor atención a la alumna mediante su asistencia regular a clase.
Y así, procedemos a concluir nuestra intervención quedando dispuestos a realizar todas las actuaciones de seguimiento que resulten oportunas.








0 Comentarios
Escribir un comentario